CULTO, EN SANTIAGO: UN PEREGRINAJE DE SABORES ENTRE EL ATLÁNTICO Y EL CAMINO DE SANTIAGO

Santiago de Compostela siempre ha sido un punto de encuentro donde confluyen rutas, historias y peregrinos de todo el mundo. En ese espíritu se inscribe CULTO, el espacio gastronómico del Hotel Palacio del Carmen, Autograph Collection, que traduce esa esencia en dos propuestas paralelas: una cocina que late al ritmo del Atlántico y una carta de vinos concebida como un viaje sensorial a lo largo del Camino de Santiago.
EL CAMINO DEL VINO: UN RECORRIDO LÍQUIDO POR DENOMINACIONES Y PAISAJES
"Hay viajes que se recorren con los pies. Y hay viajes que se recorren con los sentidos". Bajo esta premisa nace El Camino del Vino, la nueva carta de caldos de CULTO. Cada botella representa una etapa, una denominación y una historia, convirtiendo el acto de beber en un recorrido que atraviesa viñedos y riberas siguiendo las rutas jacobeas que confluyen en la capital gallega.

Galicia ocupa el lugar central de esta selección, con un despliegue de las cinco DO de la comunidad: Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro, Valdeorras y Monterrei. Albariños, godellos, treixaduras, mencías y caiños protagonizan un apartado que muestra la diversidad del vino gallego actual, desde elaboraciones frescas y minerales hasta otras más complejas. Nombres como Albamar, Tricó, Leive Reliquia, Louro de Rafael Palacios, Regina Expresión o Attis Atalante reflejan esa conexión con el territorio.
Vinos Culto 4
Pero el periplo no se detiene en Galicia. La carta se expande a través del Camino Francés, el Portugués o la Vía de la Plata para recorrer otras regiones vinculadas a las rutas jacobeas: Rioja, Ribera del Duero, Bierzo, Toro, Douro e incluso Champagne. Allí conviven pequeños productores con referencias singulares y etiquetas reconocidas como Altún Crianza, PSI de Dominio de Pingus, Mauro, Viña Tondonia Reserva, Quinta de Ceis Grande Reserva o Fallet-Gourron Extra Brut Reserve Grand Cru. Para los buscadores de experiencias excepcionales, la sección Vinos de Culto reúne joyas como Sketch de Raúl Pérez, Flor de Pingus, Vega Sicilia Único Reserva Especial y Dom Pérignon Rosé Vintage 2009.

Manuel Regueira, sumiller y jefe de sala de CULTO, resume: "Galicia es el punto de partida, pero también queríamos mostrar la riqueza de otros territorios que forman parte de las rutas que llegan a Santiago". Una propuesta que reivindica el vino desde la cercanía y el disfrute, pensada para acompañar la cocina y alargar la conversación.
UNA COCINA QUE ESCUCHA AL ATLÁNTICO Y A LAS ESTACIONES
Palacio24Marzo 21
Si el vino es el mapa, la cocina de CULTO es el territorio. Y ese territorio se escribe con mayúsculas: Atlántico, mercados gallegos y estacionalidad. La filosofía es sencilla: pocas técnicas, bien entendidas. Cocer, asar o trabajar a la brasa para respetar la esencia de cada ingrediente y permitir que el producto ocupe el centro de la experiencia. El resultado es una cocina directa, reconocible y profundamente vinculada al entorno.

En Galicia el producto nunca es el mismo. Cambia con las mareas, las estaciones y el trabajo de pescadores, mariscadoras, agricultores y productores locales. En CULTO, esa realidad se traslada a la mesa a través de una cocina que escucha antes de cocinar. Los pescados de lonja diaria llegan según las capturas, convirtiéndose en grandes protagonistas. A ellos se suman mariscos que reflejan la riqueza del litoral gallego y su relación con la gastronomía local.

El verano representa uno de los momentos más expresivos. La abundancia de producto del Atlántico y los mercados gallegos permite que la carta incorpore nuevos matices estacionales. Pero no solo el mar manda: verduras, hortalizas y productos de proximidad aparecen y desaparecen siguiendo los ciclos naturales, ofreciendo cada producto en su mejor momento.

Platos emblemáticos como las fabas de Lourenzá con pulpo, el bogavante azul con huevos fritos y patatas o el pescado de lonja diaria resumen la esencia de una cocina que mira a Galicia para construir una experiencia contemporánea y sincera. Todo ello se completa con la carta de vinos que refuerza el vínculo entre gastronomía, paisaje y territorio.
Bogavante azul
DESTINO: EL SABOR DEL ACOMPAÑAMIENTO
Más que una cocina basada en tendencias, CULTO reivindica una manera de cocinar y beber ligada al lugar que habita. Un lugar donde no se bebe únicamente vino, sino que se camina a través de él; donde no es la carta quien marca el ritmo, sino Galicia. En cada copa y cada bocado, el comensal se convierte en un peregrino moderno que recorre con los sentidos los mismos caminos que durante siglos han trazado los viajeros hasta la tumba del Apóstol. Porque en CULTO el destino no es llegar, sino descubrir. Y descubrir, en este rincón de Santiago, significa dejarse llevar por la brisa atlántica, la tierra de los viñedos y la hospitalidad pausada que define tanto al Camino como a Galicia.

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