Hay viajes que se saborean. Y luego está el oleoturismo andaluz, esa forma de entender el turismo que no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma. Porque recorrer los olivares milenarios de Jaén, Córdoba o Granada, pisar una almazara centenaria y descubrir que el oro líquido tiene matices, historia y hasta personalidad, es una experiencia que todo viajero debería vivir al menos una vez.
El problema (y también la oportunidad) era cómo contarle eso a un viajero que vive al otro lado del mundo. Cómo explicar la pasión del AOVE a un paladar acostumbrado al té, el umami y otras sutilezas. La respuesta tiene nombre propio: ASIALINK. Y acaba de ganar un premio que lo cambia todo.
El problema (y también la oportunidad) era cómo contarle eso a un viajero que vive al otro lado del mundo. Cómo explicar la pasión del AOVE a un paladar acostumbrado al té, el umami y otras sutilezas. La respuesta tiene nombre propio: ASIALINK. Y acaba de ganar un premio que lo cambia todo.
El premio que confirma lo que ya sabíamos: Andalucía huele a aceite (y Asia lo quiere probar)
Hablamos de los Andalucía OleoTourism Awards 2026, la primera edición de unos galardones impulsados por la Fundación del Olivar. Entre decenas de candidaturas de alto nivel, el jurado –con el respaldo de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior– decidió distinguir a ASIALINK como Operador Oleoturístico Nacional e Internacional. Y no es para menos.
Esta consultora boutique, liderada por Jennifer Zhang y con sede en Madrid y Shanghái, lleva años haciendo de puente invisible (y eficacísimo) entre los olivares andaluces y el viajero asiático de alto poder adquisitivo. Gracias a su profundo conocimiento cultural –no es lo mismo promocionar en China que en Japón o Corea– han logrado que el aceite de oliva virgen extra deje de ser un producto desconocido y se convierta en un destino en sí mismo.
Esta consultora boutique, liderada por Jennifer Zhang y con sede en Madrid y Shanghái, lleva años haciendo de puente invisible (y eficacísimo) entre los olivares andaluces y el viajero asiático de alto poder adquisitivo. Gracias a su profundo conocimiento cultural –no es lo mismo promocionar en China que en Japón o Corea– han logrado que el aceite de oliva virgen extra deje de ser un producto desconocido y se convierta en un destino en sí mismo.
Más que un viaje: una experiencia de alto valor (y de alto voltaje emocional)
¿Qué significa esto para el viajero? Pues que hoy, si eres asiático y quieres vivir una auténtica inmersión en la cultura del AOVE, alguien ya ha pensado en cada detalle: desde la cata en una almazara con vistas a un mar de olivos centenarios, hasta la cena maridada con chefs locales que entienden el aceite como un ingrediente más, no como un simple aliño.
ASIALINK no solo vende viajes. Diseña productos turísticos premium, gestiona canales digitales en mandarín, y organiza acciones de promoción que conectan de verdad. El resultado: turismo internacional de alto valor que llega a Andalucía con los cinco sentidos preparados para rendirse al olivar.
ASIALINK no solo vende viajes. Diseña productos turísticos premium, gestiona canales digitales en mandarín, y organiza acciones de promoción que conectan de verdad. El resultado: turismo internacional de alto valor que llega a Andalucía con los cinco sentidos preparados para rendirse al olivar.
La cara visible del éxito
El pasado 19 de marzo, en el Museo Terra Oleum de Mengíbar (Jaén), Malena Ríos Luguera, Head of Business Development de ASIALINK, recogía el galardón de manos de Yolanda de Aguilar, secretaria general para el Turismo de la Junta de Andalucía. Un momento que, según confiesan desde la compañía, sabe a aceite de cosecha temprana: intenso, con futuro y mucha personalidad.
Jennifer Zhang, fundadora y CEO, lo resume así: "Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso con la promoción internacional del oleoturismo andaluz y con la creación de experiencias auténticas para el viajero asiático".
Jennifer Zhang, fundadora y CEO, lo resume así: "Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso con la promoción internacional del oleoturismo andaluz y con la creación de experiencias auténticas para el viajero asiático".
Y tú, ¿para cuándo un oleoturismo con sabor a Asia?
Porque si algo nos enseña esta noticia es que el mundo es cada vez más pequeño… y más sabroso. Lo que antes era un secreto a voces entre los amantes del aceite, hoy es una ruta turística consolidada que atrae viajeros de Singapur, Shanghái o Tokio. Y todo empezó con una consultora que supo ver el futuro entre dos culturas separadas por miles de kilómetros… pero unidas por un mismo hilo dorado: el del AOVE