Flores escarchadas, huevos de chocolate y brioche recién horneado: la propuesta más primaveral de la firma llega a Barcelona y Madrid por tiempo limitado
Barcelona, 30 de marzo de 2026 – Cuando la luz cambia de intensidad y las terrazas recuperan su bullicio, la Semana Santa anuncia la llegada de los placeres más pausados. Es el tiempo de las sobremesas interminables, de los encuentros al sol y, cómo no, de esos dulces que convierten la tradición en un lujo efímero. En este escenario primaveral, la firma francesa PAUL presenta su colección especial de Pascua 2026, una edición limitada que estará disponible del 26 de marzo al 6 de abril en sus establecimientos de Barcelona y Madrid. No es solo una oferta gastronómica; es una invitación a celebrar el savoir-faire galo donde la pastelería se vive como una experiencia estética y sensorial.
La casa, fiel a su legado, entiende que el primer bocado se da con la mirada. Por eso, su nueva colección es un ejercicio de delicadeza primaveral. Sobre la base de sus clásicos más reconocibles —la tartaleta de limón con merengue, la de chocolate, el éclair de caramelo, el cheesecake o la tarta Duo Chocolat, con su equilibrio entre mousse suave de chocolate negro y blanco—, PAUL ha aplicado un acabado extraordinario. Cada pieza luce ahora una guirnalda de flores escarchadas y pequeños huevos de chocolate. Estas flores naturales recubiertas de azúcar, un recurso poco común en la pastelería convencional, aportan un crujiente sutil, una explosión de color y un aire botánico que convierte cada postre en un pequeño jardín comestible. Son piezas concebidas para compartir en la mesa, para obsequiar como detalle o para elevar ese instante único que solo la Pascua concede.
La casa, fiel a su legado, entiende que el primer bocado se da con la mirada. Por eso, su nueva colección es un ejercicio de delicadeza primaveral. Sobre la base de sus clásicos más reconocibles —la tartaleta de limón con merengue, la de chocolate, el éclair de caramelo, el cheesecake o la tarta Duo Chocolat, con su equilibrio entre mousse suave de chocolate negro y blanco—, PAUL ha aplicado un acabado extraordinario. Cada pieza luce ahora una guirnalda de flores escarchadas y pequeños huevos de chocolate. Estas flores naturales recubiertas de azúcar, un recurso poco común en la pastelería convencional, aportan un crujiente sutil, una explosión de color y un aire botánico que convierte cada postre en un pequeño jardín comestible. Son piezas concebidas para compartir en la mesa, para obsequiar como detalle o para elevar ese instante único que solo la Pascua concede.
Pero si hay una estrella que conecta el refinamiento francés con la tradición local, esa es el Brioche Perdue. Lejos de la torrija al uso, PAUL presenta su versión más sofisticada y aireada. Elaborado con su icónico brioche artesanal, horneado a diario en sus obradores, se empapa lentamente en leche aromatizada con canela antes de someterse a una fritura ligera. El resultado es un contraste perfecto: una costra dorada y crujiente que resguarda un corazón extraordinariamente jugoso y esponjoso. Se sirve espolvoreado con azúcar glass y acompañado de una bola de helado de vainilla, transformando un clásico de aprovechamiento en un postre de autor pensado para el deleite pausado.
Richar Vidal, Country Manager de PAUL España, explica el espíritu de esta campaña: “Queríamos que la colección conectara la marca con esos momentos en los que los hábitos cambian y apetece disfrutar de propuestas vinculadas a la temporada. La Pascua tiene mucho potencial a nivel creativo y gastronómico, y para nosotros era una oportunidad de reinterpretarla, ya sea a través de las delicadas flores escarchadas o el icónico Brioche Perdue”.
La colección se convierte así en el plan perfecto para la temporada. Toda la selección de pastelería, con sus acabados dignos de un escaparate parisino, está disponible para consumo en tienda o para llevar, asegurando que cada detalle llegue en perfectas condiciones. Para quienes prefieran disfrutar del hogar, el Brioche Perdue extiende su magia a través de Glovo, permitiendo trasladar este capricho a cualquier rincón. Con una disponibilidad de apenas dos semanas, la propuesta de PAUL es un canto a la fugacidad de las cosas bellas: postres artesanales que se ven tan bien como saben, diseñados para transformar cada sobremesa en un instante inolvidable. Una celebración, en definitiva, de la tradición y el arte de vivir francés.
La colección se convierte así en el plan perfecto para la temporada. Toda la selección de pastelería, con sus acabados dignos de un escaparate parisino, está disponible para consumo en tienda o para llevar, asegurando que cada detalle llegue en perfectas condiciones. Para quienes prefieran disfrutar del hogar, el Brioche Perdue extiende su magia a través de Glovo, permitiendo trasladar este capricho a cualquier rincón. Con una disponibilidad de apenas dos semanas, la propuesta de PAUL es un canto a la fugacidad de las cosas bellas: postres artesanales que se ven tan bien como saben, diseñados para transformar cada sobremesa en un instante inolvidable. Una celebración, en definitiva, de la tradición y el arte de vivir francés.